lunes, 30 de marzo de 2009

miércoles, 25 de febrero de 2009

Febrero. Mi Gades. Mi Carnaval.

Un año más...
El genio escribe y yo le doy su sitio en mi Sur.
Me parece francamente, magistral, escribirle a la muerte como él le ha escrito.





La muerte es una playa con cara de pena,
desnuda bajo el cielo bailando encendida.
La muerte es una lluvia que cae hacia arriba
y con su pelo largo y su espalda morena,
llevamos esperándola toda la vida.

La muerte es la mejor despedida del hombre.
No reconoce géneros, patrias ni edades.
Cuando estás como vivo se espera y se esconde
y pasa con nosotros cien mil navidades.

La muerte vive en la calle de al lado,
a la derecha del bar.
Es familia de la sangre roja, dolor y esqueleto.
La muerte compra en el supermercado
vino y rosas para merendar.
Yo, desnudo, siempre la saludo y le guardo un respeto.

La muerte un día se metió en mi cama
y con su espalda morena y su cara de pena
me puso la mano en mi lado más sano y le dije que sí,
pero como una fulana se fue de mi cama y me dijo:
“cabrón, tu todavía no, te ha tocado vivir”.

Su risa era como el viento de levante
tan divina y tan humana que era igual que una obra de arte.
Y como pude yo le susurré al oído:
“si algun día tú te aburres pues ya sabes donde vivo”.

Y al final como si fuera una dama decente
me puso el pan caliente pa desayunar,
nunca olvidaré la suerte de cuando la muerte
me vino a encontrar.

Con la brocha en la pared me pintó: “centinela,
que cuando te toque a tí yo te vengo a buscar,
y te voy a llevar al ladito de los míos,
tu amigo, tu tío, tu hermano y tu abuela”.

martes, 24 de febrero de 2009

Siempre él.


El día se me pasa volando.
Cuando quiero darme cuenta, son las nueve de la noche y es cuando realmente comienza mi diario.
Llegar a casa, la ducha, la cena, la ropa... la rutina.Me gusta la rutina. Mi rutina...y él.
A veces lo cotidiano y rutinario se convierte en algo extraordinario y ansiado.
La llegada a casa con cansancio de un día agotador de trabajo, es la mejor recompensa, por mucho que forme parte de algo repetitivo...me agrada.Me espera él.
La sonrisa de mi hijo, su abrazo y su conversación.
Con el paso del tiempo aprecio y me doy cuenta de que se hace adolescente, con mil preguntas sin respuestas o con ellas, según convenga...
Su conversación me atrapa.
Comparto con él tantísimas cosas...la relajación después de la cena, nuestra complicidad, sus inquietudes, mis miedos...
Somos uno. Lo fuimos desde el momento en el que lo sentí en mi ser, lo hemos sido en ocasiones necesarias y que no lo fueran tanto...siempre hemos sido uno.
Lo amo tanto, que mis miedos se transforman en temores con fundamento cuando nuestras charlas envueltas en sonrisas, hacen que la vida se vea siempre de un color maravilloso.
Me atrapa mi rutina, mi dependencia, mi amor por él me ciega. Y eso es algo que me apasiona.

Es cierto. Tengo pasión por mi hijo.

Me enorgullece ver su compartamiento a veces tan correcto, otras veces que no lo es tanto, pero aprende con inteligencia de sus errores.
Se hace mayor.
Ha sido el primero que me ha comprendido y me ha apoyado en mi nueva etapa.
Se interesa por el transcurrir de mi diario en la clínica, se preocupa por mi estado de ánimo... es maduro y casi roza los doce.
En ocasiones me comenta que necesito compañía.Que quiere que un hombre ocupe parte de mi corazón. Reimos....y pienso.
Me lo cuestiono tan solo cuando el hace referencia al tema...pero de momento él, es dueño de mi vida y es al único que rindo cuentas, porque me encanta que así sea y porque es él y sólo él, el que de momento me acompaña.

Siempre él.

domingo, 25 de enero de 2009

Capricho de Mujer

etapas


Nueva etapa en mi vida.
Comienza la andadura pasando una gélida semana en Madrid, aprendiendo y adquiriendo una formación desconocida, pero interesante.
El curso de Asesor Odontológico me ha enseñado a descubrir una parte de la medicina importante, productiva y a la vez apasionante.
Me encanta.
Siempre he sido admiradora de lo desconocido, nunca tuve miedo a lo inesperado.
La formación que me he traído en mis retinas para casa, y que debo ir estudiando para no estancarme y crecer, considero que es de carácter privilegiado.
Esta última semana la he puesto en prácticas, muy cerquita de Málaga.
Me llama muchísimo la atención, me atrae, y a la vez me llena.
He tenido mucha suerte, soy consciente de ello.
Mañana comienzo a trabajar, estoy nerviosa.
Me exigen mucho, es un puesto de alta responsabilidad, pero me considero capacitada para estar a la altura.
La vida, está sembrada de etapas.
Unas más abruptas, otras más llanas...algunas inesperadas, otras que se ven venir.
En la que ahora mismo me encuentro, quizás es una de las más importantes de los últimos cuatro años.Mi etapa profesional, ha dado un giro espectacular, y debo aprovechar el momento.
Centrarme en el trabajo, aprender, tratar de crecer sin ambición pero sin llegar a estancarme.
Valorar esta nueva oportunidad que se me brinda.
El tren se ha vuelto a parar en mi puerta, y acabo de montarme en él.

Quizás este sea el tren que yo esperaba, lo sabré a medida que pase el tiempo, rumbo a un destino desconocido, pero con la finalidad del disfrute junto con la responsabilidad de trabajar día a día haciendo algo que me gusta.
En los tiempos que corren, he tenido mucha suerte, lo sé.

Espero y deseo seguir creciendo y que esta felicidad que ahora mismo me inunda, pueda perdurar por mucho tiempo.


Lo necesitaba.

El reflejo de la crisis

Hace un par de meses, me salpicó de lleno la situación laboral que se está viviendo en nuestro país.
Me despidieron de mi empresa, una promotora con 30 años de antigüedad, en la que ocupaba el cargo de asesora inmobiliaria.
Evidentemente, este sector ha sido de los más perjudicados, por tanto casi me podía imaginar que más bien temprano que tarde, me tocaría a mi. Y así fue.
Me lo tomé con filosofía, lo asumí y decidí tomarme un mes de vacaciones, de relax....para hacer cosas que no podía hacer cuando estaba trabajando.
Parte del día lo dedicaba a mi salud y a mi cuidado personal, gimnasio, sauna, natación...
La tarde la enfocaba en torno a mi hijo, para mi disfrute y el suyo, aprovechando intensamente el tiempo que compartíamos.
Un buen día, justo antes de las vacaciones de navidad, un correo electrónico me anunciaba la oferta de un interesante puesto de trabajo cerca de casa. Me llamaron.
Hice la entrevista y me fui a mi pueblo a pasar las fiestas con los míos, muy contenta pero con la incertidumbre y la duda de que pudiera ser yo la elegida.
El día 5 de enero, a punto de salir la cabalgata, recibo una llamada para citarnos y realizar la segunda entrevista. Se enfilaba el camino hacia el lugar esperado. Un paso más hacia delante.
Cuatro días después, me citan en Madrid, para empezar un curso de formación.
El puesto es mío.
Comenzaba así una nueva etapa.

jueves, 18 de diciembre de 2008




We’ll do it all
Everything
On our own
We don’t need
Anything
Or anyone

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

I don’t quite know
How to say
How I feel
Those three words
Are said too much
They’re not enough

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?
Forget what we’re told
Before we get too old
Show me a garden that’s bursting into life

Let’s waste time
Chasing cars
Around our heads
I need your grace
To remind me
To find my own

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?
Forget what we’re told
Before we get too old
Show me a garden that’s bursting into life

All that I am
All that I ever was
Is here in your perfect eyes
They’re all I can see
I don’t know where
Confused about how as well
Just know that these things
Will never change for us at all

If I lay hereI
f I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

Rompiendo mis esquemas


Nunca pensé que llegaría de esta manera...
Estoy soñando.
Están llamando a las puertas de mi corazón, y tengo muchísimo miedo a abrirlas de nuevo.

Yo, que la mayor parte de las veces me he considerado abanderada de la valentía, ahora el miedo atroz a quitarme la coraza de una vez por todas, hace que aparezca en mí, una sensación que desconocía. La timidez. Sí, aunque parezca increíble. La timidez se está colando en la habitación del fondo y me está ayudando a actuar de una manera algo desconocida para mi, pero muy agradable.
Me ayuda a ser pausada, a pensar despacito y a valorar lo que hacía muchísimo tiempo que pensaba que ya no tendría valor, por creer en su inexistencia.
La timidez me regala muchísima tranquilidad. Eso me encanta.
Me niego a pensar que mi pausada predisposición a abrirme, es producto de la cobardía, no va conmigo.Me niego.

La constancia de un diario, las palabras de sinceridad intercaladas entre los límites de las fronteras de un destino con el color del mar, los prototipos de un ideal que cada día desaparece más y más, se desvanece para dar paso a lo que acaba de llegar.
La fortaleza y el convencimiento de estar capacitada para que me rompan los esquemas, y dar la bienvenida al aire fresco que se está colando por mi ventana, y que nunca antes tuvo la delicadeza de entrar de esa manera.
Me estoy llenado de pureza, algo que necesitaba para poder seguir mi camino recto, sin desvíos.
Un día a día de conversaciones bañadas por infinitos silencios, acompañados por sonrisas y miradas de complicidad absoluta.
Una entrega sin compromisos, sin peticiones, sin pensar en un mañana... una entrega porque sí. Porque las " cositas pequeñitas " hacen grandes a los que las comparten.
Un ratito disfrutando de lo que uno desea, compensa a la mayor parte del tiempo en la que estás haciendo lo que otros te imponen....cuánta razón encierra esto último.


En lo más profundo de mi ser, se están efectuando cambios importantes propiciados por un bienestar inesperado. Voy a disfrutar de lo que tengo, aunque a veces el miedo me impida hacerlo plenamente, confío en que mi gran amigo" el tiempo" me eché una manita y me ayude a que todo vaya por el camino adecuado.
Sin que nos importe navegar a la deriva, pero con un rumbo fijo.

...cuando menos lo esperaba, desperté del sueño.... y el inexistente caballero se desvaneció.

Alfileres de colores - Miguel Poveda con Diego Carrasco

Ratitos de conversación

Alguien me comentó que el amor es un fraude. Para su desconocimiento, lo hacía justo en el momento en el que pienso que el amor está llamando a mi puerta.
La conversación podría haber sido en una noche de verano... tirados en un trigal... mirando las estrellas del cielo...mientras se mastica un pajote de trigo.
Pero no tuvimos tanta suerte.
Me habló de la inexistencia del AMOR, y me dañaba el hacerme a la idea de que en muchos aspectos llevaba toda la razón.
Yo le hablé de la entrega, como tantas y tantas veces, pero no era suficiente.
El fraude del amor, para él, se efectuaba justo en el momento en el que se podía dar por perdida a la persona amada, y la visión ciega de la realidad, derivaba en una soledad vacía de sensaciones.
¡Qué paradoja! Si mi soledad siempre estuvo colmada de emocionantes momentos, tanto buenos como menos buenos… Pero siempre disfrutados, encontrando la mejor manera de aprovecharlos.
Me habló de su cobardía, pero en sus palabras se desvelaban las ganas de saltar al ruedo y torear la corrida más difícil de su vida, en una tarde dónde las reses podían estar a su favor y bailar al son que él mismo dispusiera.
Le animé a que lo hiciera,yo lo hice en su momento.... pero cerrando la puerta trasera, para que de la mejor manera, los toriles se abrieran a su antojo y pudiera torear a gusto, sin resquicios del pasado.




Aquella conversación acabó con el agradecimiento a la desnudez de su alma, cuando apenas éramos dos desconocidos.
Estaré siempre, no lo dudes.
La lección de madurez no está reñida con la juventud física, si con la experiencia de la vida
.
Lucha por lo que deseas, los cobardes sólo triunfan bajo tierra.

Gracias por la agradable compañía.