Hace unos años, publiqué este escrito para la revista de la Hermandad del Rocio de Tomares.
¿ por qué esa Hermandad?
Pues porque hubo alguien ,que leyó la publicación que ahora comparto con vosottros, le gustó, y me propusieron publicar este escrito en la revista de su hermandad.
Gustosamente lo comparto con vosotros, se va acercando la hora de que La Virgen del Rocío salga a volar por las calles de la aldea.
" Era
un día de esos que el agua de lluvia invade hasta los resquicios más
insospechados, allá por un mes cualquiera de invierno, un día de esos
que incitan a sentarse delante de la chimenea y mantener una
conversación mientras se van quemando los troncos de la encina vieja, en
una candela que adorna la habitación con su saber estar.
El
Conocimiento, sentado en una vieja mecedora, ya peinaba canas y sostenía
sobres sus manos un antiguo libro. A su lado, tumbada en el suelo sobre
una alfombra, se encontraba la Ignorancia, con la juventud reflejada en
su cara y ajena a todo lo iba a acontecer esa tarde.
De repente,
cuando más apretaba la lluvia y los cristales se empapaban del vapor que
la cálida habitación poseía... el Conocimiento cerró su libro, lo dejó
descansar sobre sus piernas y le habló a la Ignorancia.
-Querida
Ignorancia, hoy es un día especial para nosotros. Hoy te voy a dar la
llave. Quisiera que te acercaras al antiguo armario que preside esta
salita y abrieras sus puertas.
La Ignorancia, loca de alegría porque
estaba a punto de abrir aquel armario que tantas veces tuvo ganas de
descubrir, se levantó de un salto y con ilusión tomó en sus
manos la llave.
Era un armario inmenso, de esos antiguos que decoran
las casas de pueblo. Un armario con madera vieja, pero bien cuidado. La
Ignorancia se dispuso a introducir la llave por la cerradura un tanto
oxidada...cuando oyó la tranquila voz del Conocimiento que le dijo;
-Lo
que hay dentro de ese armario es el mayor tesoro que tengo. Se
encuentra en ese “almacén de sensaciones” desde hace muchos años, y ha
llegado el momento de que llegué a tus manos.
La Ignorancia le miró y mientras metía la llave sonrió...
-Debe
ser muy importante lo que guardas aquí, porque han sido muchos años los
que ha permanecido cerrado este armario. Tengo un poco de miedo a
abrirlo.
-Ábrelo, estoy seguro de que ya estás preparada para
conocerlo-dijo el Conocimiento, mirando la estampa de la Virgen del
Rocío y haciéndole un guiño.
El almacén de sensaciones se abrió de la
mano de la Ignorancia y un perfume delicioso inundó el sentir de
esta... que por primera vez, iba a ser partícipe de algo maravilloso.
Olía
a romero, olía a tierra mojada por el rocío del amanecer, se podía
sentir el color de las marismas, se notaba el frescor de las amapolas y
los lirios del campo, hasta el sudor de los bueyes y el crujir de las
carretas...
El armario era profundo y amplio, pero estaba vacío. La
Ignorancia pudo divisar al fondo, una vara apoyada sobre uno de los
lados, de la que colgaba una vieja medalla con un cordón deshilachado y
sucio, y al lado de la vara,unas zapatillas de esparto.
El
Conocimiento invitó a la Ignorancia a que cogiera la vara, se pusiera la
medalla y las zapatillas, y se sentara delante del armario, pero que no
cerrara las puertas, para que olor le fuera impregnando mientras le
contaba aquello que tantas ganas tuvo de contarle, y que nunca fue
capaz., porque no había llegado el momento.
-Cuántas veces te he
invitado a que me acompañaras a caminar,....-suspiró el Conocimiento-
cuantas veces te dije que te vinieras con nosotros, que el Rocío hay que
conocerlo de otra manera. Cuántas veces me negaste caminar y
cuantísimas veces me he ido detrás del simpecado dejándote atrás.
La
Ignorancia le miraba con los ojos llenos de lágrimas... no daba crédito a
la cantidad de sensaciones que estaba experimentando sentada delante
del armario....
El Conocimiento continuo hablando;
-Hoy vamos
caminar. Hoy que es invierno y que llueve, vamos a caminar hacia Ella,
para que por medio de mis recuerdos y mis vivencias te empapes de Rocío.
Yo lo necesito y creo que tu ya estás preparada. Ella me lo ha
susurrado.
Y se fundieron en un camino soñado, delante de aquel
armario de sensaciones y de vivencias, y se abrazaron mientras soñaban
con el día de hacer realidad su camino juntos, y se volvían a regocijar
en el olor de la marisma....
Y se despertaron al compás de un
tamboril, y escucharon misa, y rezaron el Ángelus, y pararon para tomar
agua y comer algo....y siguieron caminando juntos, y encendieron dos
velas al Simpecado que acompañaban, y rezaron el Rosario, y cantaron la
Salve....y después entonaron rezos por sevillanas a la Señora...El
Conocimiento tocaba la guitarra, la Ignorancia le acompañaba con su voz
rajada....junto a la candela, en una mágica noche dónde los sueños se
hicieron realidad....donde el Conocimiento ayudó a la Ignorancia a
descubrir, a valorar, a apreciar, a conocer, a vivir......un camino. Su
camino y que a partir de aquel día lo recorrerían juntos cada año.
El
Conocimiento tuvo oportunidad en aquel primer camino, de transmitir su
sabiduría e impregnar a la Ignorancia, de la pureza y la bondad de un
alma, que tan sólo vive y sueña con el amor a María Santísima del Rocío. "
A todos aquellos amigos que la Virgen puso en mi camino a través de esta
Bendita Pantalla y que con “ su conocimiento” han ayudado y ayudan a “
mi ignorancia” a hacer el camino cada día, respirando Rocío, sintiendo
Rocío, viviendo Rocío.... que incrementan mi Fe y mi Amor por Ella y que
me enseñan a ser mejor persona. A ser rociera.
Gracias de todo corazón.

" y ni siquiera sé,
el día que lo haré,
cuando quiera Dios...
Nadie sabe
el compromiso
que tenemos
la Virgen y yo"